Sebastián Unda Endara - 1975
Actualmente, con mucho mimo, dirijo y diseño grandes proyectos en Elastic Design.
Director de producto y diseñador end-to-end con casi 30 años de experiencia, enfocado en proyectos que fusionan creatividad, estrategia y tecnología.
Soy diseñador, de esos que disfrutan cuestionando todo. Desde niño, me obsesionaba entender cómo funcionaba el mundo; mi madre suele contar que lloraba de frustración al no comprender cómo el sol se mantenía suspendido en el cielo. Quizás fue una exageración poética o tal vez una verdad incómoda (niño llorón y pesado). Lo cierto es que, incluso hoy, mi obsesión diaria sigue siendo comprender las cosas para luego aplicarlas.
Mis inicios en el diseño
En 1994, en Guayaquil, encontré en el diseño gráfico una vía rápida de ingresos, aunque mi inquietud original apuntaba al diseño industrial. Pronto descubrí que mi verdadera pasión era asumir el rol de “diseñador de todo”: me entusiasmaba abarcar distintas áreas, y eso me llevó al mundo freelance desde muy temprano, en 1995. He de admitir que esto de ser ‘diseñador de todo’ no es un logro excepcional. Me consta que muchos diseñadores de mi generación han pasado por lo mismo.
Esa primera aventura como freelance me enseñó lo poco que sabía y lo mucho que me quedaba por aprender, tanto de diseño como de gestión y relaciones. Desde entonces, he mantenido dos ideas muy claras:
- Profundizar en cada rama del diseño (gráfico, digital, espacios, experiencias, etc.)
- Rodearme de personas con sensibilidad y talento, capaces de idear soluciones que unan estética y funcionalidad.
Precisamente ese afán por abarcar distintos campos y rodearme de equipos talentosos me llevó a mi siguiente hito profesional: dirigir la estrategia e implementación de todo el merchandising en el Banco La Previsora, abarcando más de 100 oficinas a lo largo de todo el país.
De Guayaquil a las Islas Canarias y a Madrid
Luego de mis inicios, la vida me llevó a emigrar primero a Las Palmas de Gran Canaria (2001) y después a Tenerife (2002). Fue un cambio radical que me sumergió en nuevos entornos culturales y laborales: proyectos turísticos con hoteles y ayuntamientos, colaboraciones con agencias, estudios de diseño y empresas de desarrollo. Durante esa década (2001-2011), viví en modo aprendizaje continuo.
Después llegó Madrid, donde he tenido la suerte de trabajar en proyectos increíbles con empresas como Redbility, UNIR, Ferrovial, McCann Erickson, Acciona, Ilitia y EMES Network, entre otras. Este camino me consolidó como diseñador end-to-end, desde la fase conceptual y la investigación de usuario hasta la implementación y el cuidado de la experiencia final.
Me encanta ver cómo algunos proyectos web de hace 10 años (o más) se mantienen vigentes sin apenas retoques. Es un testimonio de que una buena conceptualización y diseño, sumados a la colaboración de buenos profesionales, pueden crear soluciones perdurables y con sentido.
El salto a la dirección de producto
Desde 2011, junto con Teresa, creamos Elastic UX-UI Design para abordar proyectos digitales complejos. Nos gustan los retos y el rock & roll. En los últimos años, he tenido la suerte de liderar el diseño en eSignus (2018-2024), dirigiendo un equipo pequeño pero matón, dedicado a innovar en la privacidad y seguridad de bienes digitales.
Actualmente, he retomado mi dedicación al 100 % con Teresa, con la misma pasión y compromiso de siempre (2011-∞).
Mi filosofía de diseño
Siempre he intentado ir un paso por delante, aunque eso implique arriesgarme a cometer errores. De esos tropiezos he aprendido a valorar el estudio, la colaboración y la búsqueda constante de proyectos con propósito.
- Para mí, el diseño tiene que impulsar cambios. Crear algo estéticamente agradable es solo el inicio; lo verdaderamente relevante es cómo optimizar procesos o reforzar la identidad de una marca para mejorar la vida de las personas.
Algunos hitos y proyectos
- 1994 - 2001: Gané el concurso para diseñar el escudo de mi universidad, pienso que ahí fue cuando decidí que el diseño me gustaba, escalé rápidamente en la profesión, pasando por agencias como McCann Erickson (4 meses de prácticas que, en ese entonces, fue como trabajar con Don Draper), imprentas y finalmente el Banco La Previsora, donde me metí en el mundo ejecutivo bancario a controlar la comunicación interna de las oficinas y ferias.
- 2001 - 2011: Colaboraciones con imprentas, bancos, agencias de publicidad, desarrolladores, estudios de diseño y colectivos culturales en mi propia agencia de diseño en Tenerife (Pointer), no estaba solo, tenía dos socios y me rodeé de gente muy talentosa.
- 2011 - Hoy: Etapa en Madrid, trabajando con grandes marcas y llevando adelante mi propia firma junto con Teresa, Elastic.
- 2018 - 2024: Dirección de diseño en eSignus, desarrollando productos y servicios orientados a la seguridad digital rodeado de gente brillante en temas tan complejos como la criptografía y los modelos de negocio blockchain.
Mis lecturas que inspiran
El diseño, para mí, va más allá de lo meramente visual, va de pensar de forma lateral, de filosofar y buscar la historia correcta. Por eso, la mayoría de mis influencias no son libros de diseño como tal. Aquí van algunos títulos que me han marcado:
- Cien años de soledad, Gabriel García Márquez (1967)
He leído mucho a García Márquez, el primer libro que leí por gusto, no por tarea del colegio, fue Relato de un Náufrago. Mi padre tenía una gran biblioteca y muchos libros de este autor, pienso que descubrir su narrativa del realismo mágico, me enseñó a buscar una forma diferente de contar historias. - The Wisdom of Crowds, James Surowiecki (2004)
En 2007, en Elisava un profesor me lo recomendó, creo que me abrió la mente para entender este nuevo mundo. - The Laws of Simplicity, John Maeda (2006)
También en Elisava, me ayudó a entender cómo enfrentarme a los problemas complejos, a mi me ayudó; supongo que como todo, no es un libro para todos. - Pensando en sistemas, Donella H. Meadows (2008)
Lo descubrí hace un par de años, lo llamo lectura de pandemia, investigando sobre cómo conceptualizar un sistema de diseño, creo recordar que fue una recomendación de mi cuñado que es un entusiasta del pensamiento sistémico. - Seis sombreros para pensar, Edward de Bono (1985)
Cuando entré al banco con 23 años y con un montón de responsabilidades una compañera me lo recomendó, creo que me salvó la vida en ese momento. - Todos los nombres, José Saramago (1997)
Justo encontré este libro antes de emigrar a Canarias, lo recuerdo con cariño porque con él descubrí a Saramago y me ayudó a enfrentarme a la burocracia y la reflexión sobre cómo tratamos a las personas. - Don’t Make Me Think, Steve Krug (2000)
Otro regalo de un profesor de Elisava, justo a tiempo, en el momento justo para entender cómo se trabaja en un entorno máquina-ordenador. - ¿Está usted de broma, Sr. Feynman?, Richard P. Feynman (1985)
Lo busqué cuando empecé a tratar en serio con temas de criptografía, sabía de la fama de Feynman para explicar de forma sencilla los temas complejos, el libro no tiene desperdicio. - Momentos estelares de la humanidad, Stefan Zweig (1927)
No recuerdo exactamente cómo llegó a mi, pero me parece imprescindible leer a Zweig, y este libro en especial te ayuda a ubicarte en esa línea de tiempo que todos recorremos - Pedro Páramo, Juan Rulfo (1955)
Aunque sabía de su existencia, nunca lo había leído, decidí leerlo después de escuchar el capítulo sobre Juan Rulfo en el podcast de Grandes Infelices, con esta referencia conecto con mi primera recomendación, es una obra maestra del realismo mágico.
Para finalizar
Si has llegado hasta aquí, gracias por tu tiempo y tu curiosidad. Si te apasiona el diseño y quieres compartir ideas o explorar oportunidades de colaboración, ¡no dudes en ponerte en contacto conmigo!