UX. Todo esto va de empatía

7 de julio de 2016

UX. Todo esto va de empatía

UX: Todo esto va de empatía

Cuando hablamos de diseño, la empatía es la piedra angular de todo el proceso. Intentar crear soluciones sin entender primero lo que otros sienten, piensan y viven es como construir un puente sin conocer la distancia que debe salvar. Parte de esa empatía surge de combinar hipótesis y datos que nos ayuden a comprender de verdad a los usuarios.

Creo que la principal barrera para lograr buenos proyectos es nuestra limitada capacidad de empatizar con quienes usarán o se beneficiarán de lo que hacemos. Sostener una estética o un estilo sin que responda a las necesidades reales del usuario suele conducir a propuestas que se quedan a medio camino.

Por definición, diseñar es ponerse en los zapatos del otro. Y aunque algunos parezcan verdaderos “Patch Adams” de la empatía, la mayoría necesitamos herramientas y metodologías que nos permitan practicar esa habilidad. En el proceso de conceptualización de proyectos, suelo recomendar dos ejercicios esenciales:

  1. Generar hipótesis
  • Crear personas (arquetipos): recopila la mayor cantidad posible de información sobre tu proyecto. En mi experiencia, el “mapa de empatía” funciona muy bien en sesiones de cocreación con el cliente.
  • Definir Customer Journeys: si ya tienes identificados a tus usuarios, mapea su experiencia antes, durante y después de interactuar con tu producto o servicio. Esto te ayudará a detectar riesgos y oportunidades.
  1. Analizar datos
  • Para obtener información de valor, disponemos de herramientas como Focus groups, entrevistas contextuales y analítica de uso. Sin embargo, sin los conocimientos adecuados, la recolección e interpretación de estos datos puede volverse un callejón sin salida. He visto equipos fracasar por una mala planificación en esta fase, incluso contando con una gran infraestructura.

Al final, el éxito radica en combinar la generación de hipótesis con un análisis de datos continuo. Empatizar con las personas no es algo que se hace solo al inicio de un proyecto; es un ejercicio constante que nos da pistas para ajustar y evolucionar nuestras propuestas a medida que aprendemos más sobre quienes las utilizan.

Nota: Este texto es una adaptación de un artículo que publiqué originalmente en LinkedIn, reforzado con nuevas reflexiones para evitar la duplicación de contenido.